lunes, 24 de febrero de 2014

No permitamos más que nos gobiernen ineptos, corruptos y malintencionados: ¡Rescatemos Torreón!

Rescatar el municipio una buena idea


Febrero 10 del 2014
Rescatemos el municipio de Torreón y desechemos a (ELLA) El Estado de La Laguna; es jugarreta. *Algunos políticos y empresarios intentan envenenarnos con esa idea falsaria; es una bola de humo, es un distractor.
La vida nacional empieza por la de los municipios como base fundamental de la distribución del poder nacional, y ahí es donde debemos poner mucha atención los habitantes de Torreón, con el fin de rescatar nuestro municipio de las pandillas políticas que se han adueñado de nuestra vida política, económica  y social. Es primordial que nos metamos a la cabeza que lo primero es pensar en nuestro municipio y dejar de lado –por lo pronto- el sueño utópico de querer fundar El Estado de La Laguna; en principio, porque quienes van a la cabeza con el proyecto (ELLA) Estado de La Laguna, no son las personas idóneas para llevar a cabo dicho cometido, y menos, porque ni idea tienen de lo que hacen, y si la tienen, la fundan en intereses personalísimos muy ajenos al interés de las mayorías. Son gente que jamás ha hecho nada por nadie y menos por los más pobres.
SORIANA y LALA se han distinguido como entidades particulares, al igual que otras empresas locales; estos grupos y otros más, por sus acciones, han dado muestras de pronunciarse en el sentido opuesto al bienestar general, por ello, olvidémonos –por lo pronto- del Estado de La Laguna, y metámosle ganas a reconstruir primeramente el municipio de Torreón; luego, si alcanzamos algunos logros positivos, podríamos pensar en crear –uniéndonos, en común acuerdo, a otros municipios de Coahuila y Durango- un estado independiente de Saltillo y Durango capital.
Los habitantes de Torreón no necesitamos que nos den ningún tipo de reconocimiento de parte del estado y de la federación como piedra fundamental del sistema político nacional: lo somos de hecho y de derecho propios; veamos qué dice Cesar Camacho Quiroz, presidente del PRI al respecto: “En los municipios viven los ciudadanos que no se asumen federales, estatales o municipales; se asumen simplemente mexicanos que desean y tienen derecho a vivir mejor.” Esto es muy cierto, pero no necesitamos que nos lo diga un demagogo consuetudinario como lo es Camacho Quiroz; eso somos, mexicanos que deseamos y tenemos derecho a vivir mejor, y para lograrlo, lo que requerimos es que tanto las autoridades de los estados y las federales, dejen de envenenar el ámbito político con tal de conservar un poder efímero; el poder político es nuestro, de los ciudadanos y no de la caterva de políticos y funcionarios públicos que se asumen como servidores públicos cuando en la realidad se sirven de nosotros y de nuestros bienes.
Los dos últimos alcaldes de Torreón, Olmos y Riquelme, se configuraron como vil servidumbre de los gobernadores Moreira, y ello ha empobrecido el quehacer de la cosa pública, al grado que le han dedicado su tiempo a luchar contra los ciudadanos, sirviéndose de ellos y de sus bienes para su peculio personal y el del poder político estatal, afectando negativamente todos los ámbitos y medios de la vida pública; hacen uso indebido del erario y son permisivos ante algunos empresarios para que se adueñen de otros recursos, como el agua por ejemplo, y ello nos ha llevado a un estadio de deterioro constante de salud, economía y bienestar general.
Algo hay que hacer entonces, y lo primero, es conveniente, rescatar nuestro municipio porque es nuestro hábitat, el de las mayorías y no el de unos cuantos que por su mala fe y codicia personal y/o de grupo, han envenenado el ambiente y la cosa pública, empecemos por ahí, comencemos a descartar ideas falsarias y populistas como la de la creación del Estado de La Laguna, nos están engañando con ese señuelo y si caemos en su juego, nuestro municipio y la vida de los torreonenses, continuarán en declive, tal y como ha sucedido en los últimos años, en que Torreón, luego de ser aportador de más de 50% de divisas al estado, ya no aporta ni el 27% de los bienes de la entidad federativa a la que pertenecemos, debido a los malos gobiernos, locales y estatales, los que han dejado a Torreón a la zaga del desarrollo y el progreso estatal y nacional. Por ello, nuestra tarea primordial será la de rescatar Torreón de esas malas manos que dicen hasta el hartazgo que nos gobiernan. ¡Pamplinas! O, ¿usted qué opina, apreciable lector?
Atenta y respetuosamente
Augusto Hugo Peña D.
Zuloaga 22 c. p. 27140 Torreón, Coahuila. Tel. Cel. 871 211 95 91 – E-mailah.pd@hotmail.com

Que se quite la máscara Riquelme difamando al movimiento ciudadano 29

Riquelme desbarra contra la ciudadanía 


Febrero 9 del 2014
Riquelme cínicamente pretende culpar a Participación Ciudadana 29 de querer esquilmar SIMAS *Consabido es que lo que intenta es encubrir los fraudes en SIMAS perpetrados por Eduardo Olmos y Jesús Campos
Con un cinismo que raya en la desvergüenza, Miguel Ángel Riquelme, haciendo el papel que mejor le queda, el de encubridor de las trapacerías en SIMAS, intenta engañar a la ciudadanía con el consabido cuento de “Difama que algo queda” culpando al Grupo Participación Ciudadana 29 de querer esquilmar al sistema de aguas de Torreón, el SIMAS. A menos de 50 días de haber tomado y de mala manera, las riendas de la alcaldía, Riquelme dice haber desenmascarado a Participación Ciudadana 29, cuando lo que hace, a todas luces, es encubrir los fraudes en SIMAS, perpetrados por el gerente Jesús Campos, designado por el gobernador Moreira, con el fin de quebrar la empresa y así poder tener el pretexto de privatizarla.
Encubrir a Jesús Campos, a Eduardo Olmos y al propio gobernador Rubén Moreira, al parecer es su consigna, no por algo lo metieron a la alcaldía con calzador,  a base de comprar votos y otros fraudes electorales. Ya me lo habían pintado como un tipo deleznable y capaz de todo con tal de seguir en el papel de politiquero títere de intereses superiores a él; Raúl Sifuentes que lo tuvo de “colaborador” algún tiempo, me lo pintó peor de como lo describo, por ello no debe extrañarnos que este tipo resulte peor que Eduardo Olmos. La cuestión es: ¿vamos los ciudadanos a soportar cuatro años a un alcalde inepto, corrupto y aprendiz de difamador? Si dejamos pasar este incidente en el que culpa de una barbaridad a gente que se ha distinguido siempre de gran bonhomía, decencia a toda prueba y distinguidos luchadores sociales, vamos a tener a un pequeño dictadorzuelo como alcalde, y no vamos a poder pedirle cuentas en cada uno de sus actos.
Rubén Moreira y Miguel Ángel Riquelme, en una reunión en un centro cultural, acordaron la estrategia de difamar al Grupo Participación Ciudadana 29, para darle carpetazo a los fraudes perpetrados en SIMAS, por el gerente a modo, que LALA les proporcionó para quebrar la empresa y privatizarla. Me refiero a Jesús Campos, quien por su ineptitud y su mala fe, se prestó al juego fraudulento diseñado desde las oficinas del propio gobernador Moreira, con el fin que ya he mencionado, cuestión que se les cebó, porque algunos Consejeros decentes, sacaron a la luz las procaces intenciones de favorecer a quienes explotan el agua de los laguneros y que no pagan -lo justo-, seguramente por componendas, como las que nuestros políticos acostumbran. Hay pruebas ineludibles que Rubén Moreira se reunió con los de Aguas de Barcelona antes. ¿Para qué?
Este torpe desliz del pequeño alcalde, nos da la oportunidad de cuestionarlo, y de obligarlo por los medios legales a nuestro alcance, de que rinda cuentas claras y que se dedique a su trabajo. El de difamador y de encubridor, no fueron las tareas para lo que fue electo, aunque dicha elección haya sido manchada por acarreos, compra de votos y fraudes comiciales que el PRI acostumbra. ¿No acaso la organización política “RENACIMIENTO”, recién formada por la crema y nata del priísmo lagunero, serviría para regular el comportamiento del alcalde de Torreón y sus funcionarios?
Víctor González Avelar de presidente, y sus muchos vicepresidentes, tienen aquí la oportunidad de demostrar que se fundaron para buscar que Torreón sea gobernado bien y honestamente, y que toda la faramalla que armaron con su comité “RENACIMIENTO” no fue sólo una treta más del PRI con el fin de continuar esquilmando a Torreón y a los ciudadanos, como Eduardo Olmos; bajo el amparo de los Moreira lo hicieron sin la menor mesura. Los ciudadanos debemos permanecer en alerta y acción continua, si no queremos ver a Torreón convertido en un rancho propiedad de los peores ciudadanos y gobernado por una kakistocracia (Gobierno de los peores) harta en ineptitud y mala fe. Ojo… este es un grave problema para Torreón. O, ¿usted qué opina, apreciable lector?
Atenta y respetuosamente
Augusto Hugo Peña D.
Zuloaga 22 c. p. 27140 Torreón, Coahuila. Tel. Cel. 871 211 95 91 – E-mailah.pd@hotmail.com

Resolver los problemas de La Laguna ¡sí se puede!

Cuales son los problemas en La Laguna


Febrero 8 del 2014
Para la creación del Estado de La Laguna primero hay que solucionar las causas de su deterioro. *Las clases políticas y empresariales laguneras son, en primera instancia, las que deben mejorar su comportamiento.
Los problemas en La Laguna son muchos y para solucionarlos hay que localizarlos puntualmente por su importancia. Uno, de enorme peso, somos los propios laguneros porque hemos sido permisivos con las clases política y empresarial; nos pasamos la vida soñando con nuestro desarrollo y progreso y poco hacemos por lograrlo debido a que no hemos dado prioridad a lo importante y hemos perdido décadas por no hacer un acto de constricción y/o un alto en el camino para sentarnos a analizar lo que tenemos que hacer día a día, y porque de hecho vamos resolviendo nuestra problemática como se nos va presentando, confundiendo la inmediatez con lo importante, y así, nos hemos ido encerrando en un círculo vicioso convertido en un laberinto al que difícilmente le encontraremos la salida. Somos una isla de sueños en un mar de corrupción.
¿Por qué? Porque nos hemos convertido en una masa humana que crece y crece sin uniformidad, y porque así ha sido como perdimos el rumbo; pero nunca es tarde para reflexionar, analizar y resolver primero lo más importante, y esto, a mi criterio es: ¿quién daña a La Laguna, lo sabemos? Pues sepámoslo y por ahí debemos empezar. Los laguneros somos más de un millón de personas, muy pocos son los que nos dañan y se aprovechan de nosotros, pero ojo… no les echemos culpas porque nuestra dejadez también tiene gran culpa y responsabilidad. Hay ilusos que creen que conformando un estado nuevo, el de La Laguna, vamos a resolver nuestros problemas, se culpa a los gobiernos de Saltillo y de Durango capital, de que en La Laguna no haya un desarrollo que creemos merecer. No es así: no merecemos nada por lo que no luchemos por adquirirlo, y para lograrlo hay que luchar contra quienes dañan a La Laguna y a los laguneros; hay que bloquearlos dentro de los marcos legales, ¿lo estamos haciendo? No, entonces comencemos por ahí.
Las grandes inversiones foráneas y locales no llegan a La Laguna porque no hay calidad de vida. Políticamente hablando hay una corrupción galopante, que empaña todo nuestro futuro; la calidad del aire, el suelo y el agua son pésimas, los políticos laguneros son mediocres por decir lo menos; ellos por su pequeñez y grisura, son los responsables al igual que los grandes empresarios que se coluden con políticos y funcionarios públicos para sacar adelante, exitosamente, sus negocios aunque sea a costa de la salud, la economía y la seguridad social de los laguneros comunes y corrientes. La clase política del PAN y PRI son grupúsculos de pandillas convenencieras, que están a la espera de migajas para sus haciendas particulares, en cada elección y en el inter: no hay nadie entre estos políticos capaz de ganar una alcaldía si no hace trampas y se colude con políticos del ámbito federal y estatal y empresarios. ¿Por qué entonces no empezar por ahí?
Estos dos problemas, el de la clase política y empresarial sí tiene solución, no es fácil, pero hay que saber que todo es perfectible al igual que todo es corruptible, si entendemos estas diferencias conceptuales, lograremos en principio retomar la punta del hilo y comenzar nuestra tarea.
Yo empezaría platicando con los grupos políticos del PAN y PRI –la izquierda no cuenta ahora- para que unan sus voluntades y esfuerzos para controlar la polución ambiental y hacer de La Laguna un destino favorable a las grandes inversiones locales y foráneas; combatir la corrupción porque de ellos emana y no de la ciudadanía; obligar a las empresas, que dañan el ambiente y explotan a sus trabajadores inmisericordemente, a que mejoren su comportamiento o que cierren y se larguen de la comarca, así de simple. A La Laguna no le afectaría, por ejemplo, que PEÑOLES, LALA, BELL, CEMEX y otras empresas que hacen uso desmesurado del agua y la contaminan, se vayan de La Laguna. A la comarca y a los laguneros eso no debe espantarlos; hace 60 años la economía de La Laguna se fue al caño y los laguneros se sobrepusieron en la industria y el comercio, ¿por qué no hacerlo de nuevo, pero en orden? Y por supuesto, con políticos y empresarios más aptos y más decentes. ¡Claro que se puede!... empecemos por algo. O ¿usted qué opina apreciable lector?
Atenta y respetuosamente
Augusto Hugo Peña D.
Zuloaga 22 c. p. 27140 Torreón, Coahuila. Tel. Cel. 871 211 9591 – E-mailah.pd@hotmail.com

13 de febrero, 6 pm en Hotel Marriot hablará el General Badillo de sus libros sobre la situación mundial que atañe a México. Entrada libre

Estará en Torreón el General Roberto Badillo


Febrero 7 del 2014
El General de División en retiro, Don Roberto Badillo Martínez se presentará en El Marriot, el jueves 13 de febrero a las 6 de la tarde. Entrada libre. Está usted invitado.
El Jueves 13 de Febrero, a las 6 de la tarde (18 horas) en el Hotel Marriot de Torreón, se presentará el General de División en retiro don Roberto Badillo Martínez, para hablarnos de las cuestiones internacionales que atañen a la política y a las finanzas, con sus implicaciones en el mundo, sobre todo en países como México, por su enorme dependencia hacia Estados Unidos -la que es prácticamente entreguista- a partir de los últimos 4 sexenios más el presente, lo que ha generado que el país entre en un retroceso en todos los índices de todos los rubros del quehacer político nacional, desde 1982 cuando arribó a la presidencia Miguel de la Madrid Hurtado, y hasta el 2014 con Enrique Peña Nieto en Los Pinos.
De 1940 a 1982, México creció entre el 6.5% y el 7% gracias a las políticas aplicadas por los gobiernos patriotas de esos años. Al vecino EEUU no le convenía ese desarrollo porque era un mal ejemplo para América Latina, la que crecía menos de la mitad en promedio que México, así que nos impusieron a gobernantes educados en sus universidades y aconsejados por financieros norteamericanos para hacer crecer la macroeconomía, cuestión que al suceder favoreció sólo a unos cuantos, pero hundió a nuestro país en una miseria constante cuasi eterna. De los cuatro libros que leí del General Badillo para, a su petición, hacer su presentación, lo que más me llamó la atención en su visión sobre la política, las finanzas, la inteligencia de Estado y las cuestiones energéticas, fue el contraste entre muchas realidades con una dicotomía rasa de la visión del General y las obligaciones del ejército nacional hacia el pueblo, entre la seguridad y la soberanía nacionales, y el comportamiento de la clase política mexicana ante la complacencia de nuestras fuerzas armadas, las que no ignoran que la soberanía radica en el pueblo, precisamente es del pueblo.
Creo que es importante oír de viva voz al General Badillo, en la presentación de sus libros porque ello nos despejará de muchas dudas, ya que su experiencia es enorme en su larga carrera que le permitió ver y enjuiciar las problemáticas de las que tratará su plática; a él le tomó ocho lustros saber lo que sabe, lo mismo que a mí en entender el por qué nuestros gobiernos actúan como lo hacen, por lo mismo hago una invitación a mis lectores a que asistan a la presentación de los libros del General Badillo, el jueves 13 de febrero a las 18 horas (6 de la tarde) en el Hotel Marriot de la ciudad de Torreón. Sean pues bienvenidos.
Atenta y respetuosamente
Augusto Hugo Peña D.
Zuloaga 22 c. p. 27140 Torreón, Coahuila Tel. Cel. 871 211 95 91 – E-mailah.pd@hotmail.com

Reformar, cambiar y privatizar para que todo quede igual... o peor. Así EPN

Diseccionando ilustraciones del México actual

Febrero 2 del 2014
Lo que hay que ver, Peña Nieto privatiza lo ajeno mientras el pueblo se pauperiza sobremanera *Ilán Semo me regala dos frases y la senadora Layda Sansores una. Privaticemos la ley del poder y el poder de la ley
No acostumbro por sistema, bueno o malo, guiarme por apuntes periodísticos de judíos, sin embargo, entre ellos, judíos y apuntes, son de sumo interesantes porque el pensamiento es como la imaginación: no tiene más que el límite de lo imposible. Hoy llega a mi escritorio un escrito de un judío al que le sobran las luces para expresarse, se trata de Ilán Semo, quien termina en pocas palabras: ¿No es acaso tiempo de pararnos a reflexionar?- lo que comienza con una metáfora –“Correr, correr, correr, para quedarse siempre en el mismo lugar”. Refiere todo su escrito a las reformas estructurales del Estado, las que desde hace 90 años nos vendieron la idea de La Tierra Prometida de ese mito bíblico en el que un Dios promete a cierta gente, una tierra que ni es de Dios ni de los que recibieron tal promesa; así fue la revolución mexicana, todo cambió, menos la jodidez de los mexicanos; la tierra ahí está y los muertos bajo ella.
De eso se tratan las reformas que Peña Nieto lleva a cabo por órdenes y designios de Washington a través de quien nos gobierna, el que por cierto no se llama Enrique Peña Nieto. Él, este sujeto que se encaramó en la silla presidencial de palacio nacional y habita en Los Pinos, es sólo el mandadero de uno y de otros cuantos que le pusieron ahí para que perorara y parloteara, como loro, una serie de promesas a cambio de reformar la educación, los energéticos, las cuestiones fiscales, financieras y políticas. Las promesas son las mismas de hace 100 años con la revolución, comenzando con la no reelección y, luego hace 89 años, cuando empezó la matanza de un millón de mexicanos revolucionarios de todas layas que perecieron en aras de esas tierras prometidas, las que nunca cambiarán ni se irán de las manos de los poderosos; para eso es la política, para eso son las revoluciones, para eso son las reformas estructurales, para que todo cambie, cambie y cambie y que al final quede igual que en el principio: Los pobres más pobres y los ricos más ricos.
Cuando llegó el PAN a Los Pinos prometieron que los panes se iban a multiplicar, que todo sería Jauja y lo único que se multiplicó fueron las bandas delictivas, todas ellas emanadas desde el mismo corazón del gobierno, de un poder fraccionado en pandillas, el pan, como lo decía, sólo llegó a unas cuantas mesas, las de los privilegiados de siempre, y escaseó sobremanera en los cuchitriles sin mesa de los hogares de la gente jodida de siempre, pero esta gente sí se multiplicó, eran 30 millones de pobres y ahora son 70 millones; a los ricos se les multiplicaron sus bienes y los de los 30 millones de pobres tuvieron que dividirse para alcanzar a mal comer a los 70 miserables que hoy deambulan por aquí y acullá vendiendo su voto a cambio de una tarjeta de SORIANA, de un tinaco, de una despensa miserable o de un saco de cemento. Las matemáticas no mienten, las sumas y multiplicaciones se convirtieron en divisiones y restas. ¡Ah!... pero Peña Nieto promete, promete y promete lo que no es suyo y lo que no puede cumplir, así las cosas. ¿No será tiempo acaso de detenernos un poco para reflexionar y hacer algo, lo pertinente, digo? Porque si vivimos con promesas nos vamos a morir de hambre, o en la revolución que viene la que se gesta ahora.
Reflexionar, correr, cambiar y reformar son el embudo que lleva a la privatización no sólo de los negocios estatales sino también de la conciencia ciudadana y de la educación, por ello culmino el presente escrito con el dicho contundente que la senadora Layda Sansores les sorrajó en la cara a su pares del PRI, del PAN y a no pocos del PRD cuando parafraseó la sentencia no bíblica, pero si harta en verdad y sabiduría de José Saramago, refiriéndose a quienes privatizan lo que no es de ellos, “Por qué no privatizan a su Pu… madre” de tal suerte que privatizando a su progenitora, los privatizadores quedarán privatizados puntualmente, por la historia como traidores a su patria. O, ¿usted qué opina, apreciable lector?
Atenta y respetuosamente
Augusto Hugo Peña D.
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El daño ambiental en La Laguna y la salud, dos graves problemas que no atienden las autoridades

Los mayores y graves daños en La Laguna

Enero 27 del 2014
La Laguna tiene muchos problemas, dos de ellos, la contaminación ambiental y la salud; Nuestros enemigos o causantes de ellos son también muchos, pero dos, son los de la Secretaría de Salud y CONAGUA
Los daños en La Laguna son multifactoriales pero hay algunos que tenemos focalizados y que son los que más afectan la comarca; son muchos, reitero, pero en este escrito trataré de dos muy importantes que se relacionan con el medio ambiente y la salud. Al parecer CONAGUA y la Secretaría de Salud, son junto a la inseguridad los principales; la inseguridad la dejaremos para un escrito específico y nos centramos en el Medio Ambiente y aquí es donde podemos apreciar que CONAGUA y su titular, David Korenfeld, y la Secretaría de Salud con la doctora Mercedes Juan López al frente, son personas improvisadas y alineadas a intereses ajenos a los de la gente, a las mayorías, y por ende y sin exagerar, son los principales enemigos de La Laguna y de los laguneros.
Analistas que no ven más allá de sus narices culpan a los gobiernos de Coahuila y de Durango el que no haya inversiones en La Laguna; en parte tienen razón porque ambos gobernadores son omisos de sus obligaciones, lo podemos contemplar en muchos rubros, principalmente en los relacionados con el medio ambiente y la salud. Nada hacen por remediar el daño ambiental en el que el plomo, el cadmio y el arsénico han afectado sobremanera a los laguneros. Por ejemplo: el señor Rubén Moreira prefiere dilapidar parte del erario en museos y trabajos de relumbrón para adornarse “invirtiendo” sumas estratosféricas en comprar a los medios de comunicación para que les aplaudan sus obras, las que de hecho son migajas, comparándolas con las que hacen en Saltillo y en el centro y Norte del estado. Lo que se despilfarra en museos, medios y darle circo al pueblo, bien pudiese haber servido para colocar los filtros contra el arsénico en el agua, no lo hizo porque no es político, sino uno más de los vividores que nos ha tocado en suerte que nos gobiernen.
Tampoco ha hecho nada por meter en cintura a los delegados de CONAGUA, los que por unos cuantos pesos para sus bolsillos, permiten que muchas grandes empresas, PEÑOLES y LALA al frente, sean quienes más nos afectan en la salud. El pretexto es que CONAGUA es dependencia federal y él no puede meter la mano; miente: sí puede, la salud del pueblo, por sobre todos los rubros es prioritaria y se hace pato con tal de no entrar en controversias con el gobierno federal. Tengo entendido que PEÑOLES le pasa alguna suma de dinero a la autoridad municipal –ignoro si a la estatal también- para que no hagan escándalo con lo de la contaminación, y esto pone a las autoridades de los tres niveles, en el lado de los enemigos del pueblo.
Además ¿se han pronunciado alguna vez, tanto Rubén Moreira como la doctora Mercedes Juan López, secretaria de salud, sobre el daño ambiental en La Laguna y del por qué no vienen inversores extranjeros a la comarca a fincar sus empresas? No, ni lo harán, demostrándonos que sus trabajos sólo sirven a unos cuantos, y que la salud, el desarrollo y el progreso de La Laguna, les vale menos que un cacahuate. No exagero, esa es la verdad, David Korenfeld, el de CONAGUA  y su delegado en La Laguna, viven a sus anchas mientras el pueblo muere de cáncer y otros males.
Respecto a la doctora Mercedes Juan López, la secretaria de salud, solo me resta decir que está en un puesto que le queda grande, que llegó ahí por sus relaciones con quienes nos gobiernan o mal gobiernan para ser más puntual. Esta doctora puede ser prominente como médico, pero de política no sabe nada y de ahí nuestros problemas.
Atenta y respetuosamente
Augusto Hugo Peña D.
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Rubén Moreira, cada vez que viene a La Laguna, se burla del pueblo dándole atole con el dedo.

El arsénico en La Laguna y Moreira


Enero 25 del 2014
Rubén Moreira; un demagogo más que viene a gobernarnos de mala manera, es peor que todos. *En más de medio siglo jamás tuvimos a peor gobernante; su principal trabajo es el de encubridor de fraudes.
Rubén Moreira, como siempre, vino a la Laguna este 22 de enero a darnos más atole con el dedo respecto a los filtros del arsénico; estuvo en Torreón para dar carta blanca a un comité para la cultura, convocando a la crema y nata lagunera del medio, y dejó en segundo término la salud de los laguneros. Por supuesto que una comarca, un país, un estado o una ciudad no solo tienen un problema que resolver, en La Laguna tenemos muchos, los peores entre ellos son nuestros gobiernos y la salud precaria, principalmente entre la gente desposeída, los que menos tienen y/o los que carecen de todo.
No dudo que la cultura es un punto muy importante al que hay que ponerle atención, pero la salud es prioritaria por sobre todos los pendientes, y nuestros gobiernos en los tres niveles la descuidan con una irresponsabilidad que pasma; existe en la comarca una pandemia de cáncer y alzheimer  provocada por el arsénico, el plomo y el cadmio que vierten sobre tierra, aire y agua algunas industrias, principalmente PEÑOLES, la agroindustria encabezada por LALA, CEMEX y dos docenas de grandes empresas expoliadoras del agua, las que amén de hacer negocio con el vital líquido, no lo pagan al precio que vale; se arreglan a base de contubernios con nuestras autoridades para evadir el pago y provocan la baja de niveles de los mantos freáticos, lo que viene a redundar en un alto índice de arsénico en el agua, lo  que provoca cánceres y alzheimer, entre otras enfermedades, como las renales,  el saturnismo (lentitud mental) y diabetes.
Existen otras autoridades en los tres niveles de gobierno sobre la salud y el control de agua, y si la secretaría de salud federal hace poco por la salud de los laguneros, las secretarías del ramo, estatales y municipales hacen menos, de ahí las pandemias que nos afectan. Otra autoridad federal, la de CONAGUA, sólo está ahí para favorecer a unos cuantos grandes empresarios, por medio de una distribución del líquido, ventajosamente favorable a esos empresarios, descuidando el servicio distributivo y de limpieza del agua a la población. ¿Quiénes son los responsables de que el agua tenga calidad para el consumo humano? Para comenzar, CONAGUA y SIMAS, el gobierno estatal, el federal y el municipal. Preguntémonos ¿Hacen algo para remediar la contaminación y la mala distribución del agua? ¡Claro que no! Ni siquiera lo mínimo necesario para remediar los males de salud, y la justa distribución del agua.
¿Por qué Moreira nos da atole con el dedo para componer la calidad del agua? En lugar de instalar los filtros suficientes para que el índice de arsénico en la misma sea menor al índice recomendado por las instituciones mundiales de la salud (10 miligramos por litro), derrocha dinero en museos y en organismos culturales y de otras índoles, cuando la salud, en cualquier parte del mundo en donde gobiernan gentes capaces y decentes, así lo harían. Yo sé por qué: porque de política sabe lo que yo de astrofísico.
Este señor debería estar dando clases a niños de primaria, lo que es su trabajo como maestro, y no ocupando el puesto de gobernador sólo para tapar las trapacerías de su hermano Humberto y de una centena de políticos y funcionarios públicos coahuilenses que se han cebado y se ceban con el erario, descuidando su labor política. La política, él debería saberlo, es una ciencia y un arte que sirve para otorgarle a los gobernados, paz social, salud, educación y una economía aceptable sustentada en un trabajo honrado con salario justo y bien remunerado, pero no, Rubén Moreira es sólo un demagogo más que viene a ocupar un puesto que no le corresponde y que le queda grande. Personalmente me siento agraviado por él, porque usó mi domicilio y mis favores para engañar a cientos de jóvenes, prometiéndoles lo que no podía, no quería ni sabía cumplir: trabajo digno, educación aceptable, salud suficiente y paz social. O, ¿usted qué opina, apreciable lector?
Atenta y respetuosamente
Augusto Hugo Peña D.
Zuloaga 22 c. p. 27140 Torreón, Coahuila. Tel. Cel. 871 211 95 91 – E-mailah.pd@hotmail.com

Se acabaron las precampañas y sigue una cuarentena. El saldo fue como se esperaba, las encuestas marcaron las preferencias para cada una de las coaliciones.

Se acabaron las precampañas y sigue una cuarentena. El saldo fue como se esperaba, las encuestas marcaron las preferencias para cada una de...